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domingo, 29 de marzo de 2015

Pide amparo “El Mayito Gordo” Imperial

Por tercera ocasión desde que fue internado en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, el presunto narcotraficante Ismael Zambada Imperial, hijo del líder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada García, formuló una demanda de garantías reclamando atención médica.

Un escrito firmado por Zambada Imperial fue presentado en la oficialía de partes común de los tribunales federales de Jalisco y turnado por sorteo al Juzgado Cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal de Zapopan, donde se radicó el expediente 399/2015.

“El Mayito Gordo” detenido el 12 de noviembre de 2014 por elementos de la Marina Armada de México señala que el Director del Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) número 2 “Occidente” y otras autoridades del penal, se han negado a proporcionarle atención médica y medicamentos, sin que por el momento revele cuáles son sus padecimientos.

En dos ocasiones anteriores, Ismael Zambada Imperial ha solicitado juicios de derechos fundamentales por la misma causa. Uno de ellos ante el Juzgado Sexto especializado en la materia (1740/2014) y otro en el Juzgado Segundo del mismo ramo (1821/2014). Ambos fueron sobreseídos porque las autoridades carcelarias negaron el acto reclamado.

El Juzgado Cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal de Jalisco ordenó al actuario judicial se traslade al Cefereso 2 para que notifique al interno de la demanda interpuesta a su favor y la ratifique para resolver sobre su admisión.

En caso de que sea ratificada la petición del quejoso se le solicitará que señale específicamente en que consiste la falta de atención médica y se señalará fecha para el desahogo de la audiencia constitucional.



Viaje al rancho El Búfalo del "narco de narcos" Caro Quintero




Cuando nos enteramos de que el “narco de narcos”, Rafael Caro Quintero, había salido de la prisión, lo primero que pensamos fue en el Rancho El Búfalo, en Chihuahua. Habíamos escuchado tantas cosas de ahí: que el ejército quemó diez mil toneladas de mariguana, que aún crecían plantitas, y que probablemente Caro Quintero iría a ver sus antiguas y añoradas tierras. Así que aún con una borrachera encima, salimos a las seis de la mañana a un viaje de nueve horas por carretera en busca de aquel rancho.



Desde inicios de 2008 el estado de Chihuahua se ha convertido en un infierno: según estadísticas de la Procuraduría General de la República, el estado ha concentrado el 30 por ciento de los más de 80 mil asesinatos en todo territorio nacional, tan sólo de 2008 a 2011. Con eso en mente, nos encomendamos a todos los santos para entrar a la boca del lobo.

El rancho de Caro Quintero está escondido tras el pueblo de Búfalo, Chihuahua, una localidad que conserva aún el estilo del Viejo Oeste, con todo y comisario y una cantina que se llama Búfalo Bill. Cuando partimos de Ciudad Juárez pensamos que iba a ser difícil encontrar el terreno perdido en una enorme planicie y además que podría ser peligroso andar preguntando por el rancho del “narco de narcos”, fundador del Cártel de Guadalajara.




Viajamos hasta Jiménez, Chihuahua, una ciudad de unos 40 mil habitantes, donde en el año 2013 renunciaron todos los policías luego de que 14 fueran asesinados a tiros en un lapso de varias semanas. Allí nos acercamos a un taxi para preguntar por “aquel rancho famoso”.

—¿Cuál rancho?

—Uno muy famoso que salía en las noticias.

—¿El de Caro Quintero?, me sorprendió la facilidad con que lo dijo. Gritó el nombre casi como si le diera alegría. E igual de contento nos dijo que por cuatrocientos pesos nos metía y nos sacaba de aquellas remotas tierras. Nos pareció un buen trato.


Abordamos el Tsuru y tomamos la carretera rumbo a Camargo, Chihuahua. Tras diez minutos tomamos la salida por un estrecho y largo camino rodeado de nogales. Un señalamiento anunciaba: Búfalo 30.



La angosta carretera terminó en la barda del Bar Búfalo Bill, una decadente cantina con las puertas divididas al estilo del Viejo Oeste. Eran las tres de la tarde y ya se escuchaban los corridos y las botellas. Nos detuvimos frente a la tiendita El Progreso, que como en todo el país, una tienda de abarrotes con ese nombre siempre es todo lo contrario.

Allí me recibió Don Beto, un anciano rabioso con rasgos españoles que no nos quería decir cómo llegar al “famoso rancho”.

—No sé de qué rancho me está preguntando.

—Del rancho El Búfalo.

—Aquí es Búfalo, pero no hay ningún rancho que se llame así.

Y tenía razón. El rancho de Caro Quintero, comprado por dos hombres (uno de apellido Muriel y el otro Monarrez) jamás tuvo nombre. Cuando el agente de la Agencia Antidrogas Estadunidense (DEA, por sus siglas en inglés), Enrique Kiki Camarena —asesinado por Caro Quintero en 1985— lo describió para sus jefes, se refirió a él como rancho El Búfalo, porque no encontró otra manera de llamarle, y desde entonces se le ha nombrado así.

Finalmente el anciano nos dio direcciones: muchas derechas, muchas izquierdas, pasamos un río, un par de fincas y ahí comienza el rancho. Pero antes nos lanzó una advertencia: “No creo que lleguen”. No supimos si se refería a que el camino de terracería era demasiado salvaje para un Tsuru o que los narcos que siguen por esas tierras no nos dejarían llegar.

***

Don Beto nos contó que a la gente de Caro Quintero no le compraron “ni una cajita de cerillos”. Y era de esperarse. En este rancho de más de mil hectáreas trabajaban cerca de siete mil empleados sembrando, cortando y empaquetando toneladas de mariguana, que significaban ocho millones de dólares en cada viaje a Estados Unidos. Una tiendita como El Progreso no podía abastecer a tanta gente.


Los abarrotes los compraban en la ciudad de Jiménez. Jorge González, un carnicero y dueño del local de barbacoa más famoso de esa urbe, nos contó que todos los días bajaban trocas desde el rancho de Caro Quintero para comprarles todo lo del día. Se llevaban toda la carne del día, todas las tortillas y en otras tiendas, pantalones, camisetas, cobijas, cintos y sombreros.


Luego de pasar charcos enormes y recorrer unos 20 kilómetros de terracería, encontramos “el famoso rancho”. Pero ¿y ahora? El miedo era que en cuanto cruzáramos el portón saltaran de las suburbans que estaban estacionadas un grupo de sicarios armados. Nuestro guía prefirió no entrar y mandarnos a pie a investigar.

El rancho ahora es propiedad de Doña Guadalupe, una residente de Búfalo y a quien el municipio le cedió parte de las tierras de Caro Quintero.




En noviembre de 1984, cuando el ejército allanó el rancho y quemó más de diez mil toneladas de mariguana, las tierras fueron cedidas al ejido Felipe Ángeles. El municipio las dividió y las repartió entre los ejidatarios.

Guadalupe me cuenta que tiene miedo: “Pensamos que ahora que está libre (Caro Quintero) pueda venir a reclamar sus tierras, pero ni modo, yo no se las quité, fue el gobierno”.

Dice que el gran tesoro que dejó el narco lo encontró ella: en una galera vieja de adobe encontró cajas con pantalones de mezclilla, medicinas, latas de atún, cobijas y un libro de medicina de 1980. “Al menos ese invierno no pasamos frío”.


La sección del rancho donde encontramos a Guadalupe servía como fachada para lo que pasaba al fondo, a cien kilómetros de aquí. Allá, bajo las montañas de la Sierra de Chihuahua, se empaquetaban las toneladas de mariguana que venían del rancho El Álamo, perdido a unos 20 kilómetros hacia el norte.



Mientras regresábamos a la ciudad de Jiménez, luego de haber rondado por las tierras de Caro Quintero y darnos cuenta de que no iba a aparecer en un futuro próximo, recibimos una llamada: era Phil Jordan, el ex director del centro de inteligencia más grande de Estados Unidos, El Paso Intelligence Center (EPIC, por sus siglas en inglés), y uno de los mejores amigos de Kiki Camarena.

—Luis, ya me enteré de la noticia, fue un chingazo para mi corazón.

—¿Eran muy amigos?

—Era como mi hermano. Haga de cuenta que me han matado a dos hermanos, uno de sangre, Bruno, en 1995 y a Kiki, en 1985. Y esto es una noticia muy triste para todos.

—¿Cómo era Kiki Camarena?

—Era un marine, se los hubiera chingado si hubieran sido nomás tres, pero lo agarraron entre muchos, por eso lo pudieron matar.

—Y ahora con Caro Quintero libre, ¿qué nos espera?

—Van a regresar los tiempos del PRI, la misma administración de antes.

—¿Cree que Caro Quintero siga haciendo negocios ilícitos?

—Que Caro Quintero estuviera en la cárcel no significa que no estuviera involucrado con el Chapo Guzmán. Su libertad le tuvo que haber costado a Caro mucho dinero.



Ya en Jiménez nos metimos al bar La Movida, un nido de dealers de cocaína y narcotraficantes. Mientras unos bailaban en la pista nosotros preguntábamos cómo eran los tiempos de Caro Quintero. El sondeo fue a unos diez borrachines y todos dijeron lo mismo: “Eran buenos tiempos; Jiménez tenía mucho dinero, pavimentó las calles, nos dejó muchos empleos. Nomás lo agarraron y se acabó todo para Jiménez”.

No hay nada raro en que los habitantes de Jiménez se aferren a aquellos recuerdos como “en los buenos tiempos”. Ahora la urbe enfrenta un alto índice de desempleo, una de las tres fábricas acaba de cerrar hace unos meses y las otras dos trabajan a medias. Además los enfrentamientos entre presuntos narcos del Cártel de Sinaloa y del Cártel de Juárez han asesinado a miles en los últimos años.



viernes, 27 de marzo de 2015

Investigan a ex gobernador y ex alcalde por nexos con el "Cártel de Sinaloa"



El Gobierno de EU reactivó las investigaciones contra el ex gobernador de Sinaloa y actual subsecretario de Agricultura, Jesús Aguilar Padilla, por presuntos nexos con el "Cártel del Pacífico". Las indagatorias contra el actual funcionario de la Sagarpa también incluyen al ex edil de Culiacán, Jesús Vizcarra, quien fue considerado como “el delfín” de Aguilar Padilla para sucederlo en la elección de 2010.

A raíz de la captura de “El Chapo” Guzmán, el Gobierno estadounidense centró sus pesquisas en sus operadores financieros y en los principales mandos prófugos del "Cártel del Pacífico".El líder más visible es Ismael “El Mayo” Zambada, de quien ahora EU investiga los nexos con Aguilar Padilla y Vizcarra, según señala el reporte titulado “Investigación sobre la Red de Vínculos del Cártel de Sinaloa en México”.

“Aunque ya se ha investigado antes y supuestamente no se han encontrado pruebas sólidas que los vinculen en las redes financieras de ‘El Mayo’ Zambada, se está indagando nuevamente los probables nexos de algunos políticos sinaloenses con este narcotraficante, especialmente al ex gobernador Jesús Aguilar Padilla y al empresario Jesús Vizcarra”, establece el informe estadounidense del cual Reforma posee una copia.

Tanto en su edición impresa como digital, el Periódico Reforma indica que en 2010, durante las campañas electorales por la gubernatura de Sinaloa, se divulgó una fotografía donde Vizcarra aparece junto con “El Mayo” Zambada, en una celebración religiosa realizada hace unos 20 años en el rancho Puerto Rico, sindicatura de El Salado, del municipio de Culiacán.
El cártel sinaloense logró tejer una red de 203 empresarios y prestanombres para lavar cientos de millones de dólares en los últimos 13 años, de acuerdo con un informe elaborado por las autoridades estadounidenses.

Además de Sinaloa, esos personajes operan en México al menos 242 empresas en el Distrito Federal, Baja California, Chihuahua, Morelos, Jalisco, Puebla y Quintana Roo, de acuerdo con un reporte de inteligencia.

Se establece que Alejandro Flores Cacho es el principal operador del cártel ahora bajo el mando de Zambada.

De unos 32 años, prófugo de la justicia, maneja al menos 18 empresas, nueve de ellas en el Distrito Federal en zonas como Polanco donde la Marina y PGR estuvo a punto de capturarlo el año pasado.

Es de las cartas más fuertes del cartel y es un personaje clave que heredó “El Chapo” a la organización.

Presuntamente a Jesús Vizcarra le cancelaron la visa para Estados Unidos, y aún a pesar de usar los oficios del secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, para recuperarla, la petición de reposición no solo fue negada, sino que supuestamente a Meade le entregaron un expediente completo de la investigación de EU a Jesús Vizcarra, anexando más fotografías comprometedoras a las
El ex gobernador Jesús Aguilar Padilla calificó como una absoluta falsedad y un atropello a su dignidad como persona y como funcionario, la versión periodística de que es investigado por Estados Unidos junto con el empresario Jesús Vizcarra Calderón por nexos con el "Cártel de Sinaloa", y dijo que personalmente solicitará a la PGR investigue el caso.



En entrevista telefónica desde la Ciudad de México, el también subsecretario de Agricultura respondió a la publicación del diario Reforma y aseguró que jamás ha tenido relaciones con personas dedicadas al narcotráfico, por lo que se declaró abierto a cualquier investigación. 

“Bueno, decirte que con asombro y mucha indignación leí la nota en la mañana, ante lo cual niego rotunda y categóricamente tener ningún nexo ni vínculo con ninguna persona u organización que se dedique a hechos ilícitos, que estoy abierto a cualquier investigación, porque no hay materia para ello, no hay ningún hecho u omisión que haya yo en mi vida realizado”, expresó.

Sostuvo que tiene la conciencia tranquila y la frente en alto. 

“Los sinaloenses lo saben, tengo la conciencia tranquila, la frente en alto, y pediré a la Procuraduría General de la República que sea el intermediario para que haga las consultas ante las agencias respectivas (de Estados Unidos)”, declaró. 

Cuestionado sobre las implicaciones que esta acusación podría tener en su actual cargo de subsecretario de Sagarpa, Aguilar Padilla consideró que no habrá ninguna repercusión porque se trata de señalamientos carentes de sustento. 

“Como ciudadano y como funcionario me perjudicaría en el caso que hubiera visos de realidad o de sustento, como es totalmente carente de sustento, es un atropello a la dignidad como persona y como funcionario, y estimo que no me perjudica en nada porque es una absoluta falsedad”, respondió. 

El ex gobernador de Sinaloa declinó comentar si observa motivaciones políticas en esta publicación de cara al actual proceso electoral federal y con miras también al proceso local por la gubernatura en el 2016, y afirmó que no adelantará ninguna hipótesis hasta no tener los elementos de origen y hacer las consultas en los órganos de inteligencia acerca de la veracidad de ese señalamiento. 

En el curso de las próximas horas, dijo, estaría enviando una carta a la dirección del diario Reforma para pedir una explicación sobre su involucramiento en esta publicación.

Cabe destacar también que Línea Directa intentó hacer contacto telefónico con el empresario Jesús Vizcarra Calderón, pero no contestó ni regresó tampoco las llamadas.



jueves, 26 de marzo de 2015

Cuando el Chapo Guzman trabajaba para "El Señor de los Cielos"

En 1993, Guzmán Loera trabajaba para Amado Carrillo Fuente en la plaza de Guadalajara. En aquellos días, El Chapo significaba un auténtico dolor de cabeza. Amado estaba muy molesto por la desorganización de su subalterno, así como por su afición al alcohol, las drogas, el escándalo y la violencia; le enojaba en particular que conviviera mucho con su escolta y ocupara pisos completos en hoteles de lujo llamando la atención. Trabajar con El Chapo era más riesgoso que trabajar en un polvorín. La preocupación de Carrillo Fuentes no era para menos: la discreción que preferían los grupos de la delincuencia organizada estaba en peligro.

En consecuencia, Amado Carrillo decidió sacar a El Chapo de la plaza de Guadalajara y lo mandó a Nayarit bajo la supervisión de Héctor El Güero Palma, amigo y socio de Guzmán Loera. Sin embargo, El Chapo no obedeció la orden, tenía otros planes: en su lugar mandó a Martín Moreno Valdés aTepic; al mismo tiempo le encargó a José de Jesús Alcalá Castellón que fuera a Guatemala a comprar algunas fincas.

El asesinato de Juan Jesús Posadas Ocampo "llamó poderosamente" la atención de Amado Carrillo cuando escuchó en las noticias que el cardenal había muerto en una balacera entre narcotraficantes en Guadalajara. Inmediatamente comenzó a realizar llamadas telefónicas a autoridades militares y corporaciones policiacas, asimismo ordenó la presencia de Héctor Palma Salazar.

El Señor de los Cielos no podía concebir que su gente estuviera involucrada en el homicidio del prelado. Estaba furioso.

Al ver llegar a El Güero Palma como si nada, Carrillo Fuentes se tranquilizó. El Señor de los Cielos sabía que los Arellano Félix venían de una familia muy religiosa y guardaban una relación directa con Posadas Ocampo desde que estuvo en Tijuana; además la madre de los Arellano admiraba al cardenal y jamás les perdonaría algo así a sus hijos (de hecho, mientras la señora tuvo la duda,no les dirigió la palabra). Por su parte, Amado Carrillo no tenía vínculo alguno con la jerarquía católica. Su mayor acercamiento con la Iglesia fue la construcción del templo de Guamuchilito, en el municipio de Navolato, Sinaloa, de donde era originario.
   —El Chapo tiene mareaje personal, no pudo ser él —le dijo El Güero Palma a Amado para tranquilizarlo.
    —¿Quién tiene las armas y los huevos para hacer esto? —se preguntó Amado.
    —Y el interés... —completó la frase Palma Salazar.

Después de recibir respuesta a sus llamadas telefónicas, Amado Carrillo les dijo a sus allegados que ni los Arellano Félix ni Guzmán Loera habían participado en la balacera, sino que se trataba de un tercer grupo cuyos integrantes no eran del norte del país, pero que sí iban vestidos como norteños: "Eran personas con pelo corto, vestidas con pantalón de mezclilla, camisa a cuadros y botas nuevas con las que se les dificultaba correr", señaló, añadiendo que su fuente de información eran el general Jesús Gutiérrez R ebollo  y su yerno Horacio Montenegro.
   
— Q u e diga el testigo quién le informó que Amado Carrillo se enteró de la balacera en el aeropuerto  de la ciudad de Guadalajara a las 16:40 horas del día 24 de mayo de 1993 —inquirió el ministerio público a Andrade Bojorgez en su declaración de marzo de 1999.
—Ese día se encontraba el señor Sergio Aguilar Hernández [el amigo de Andrade Bojorgez] con Amado Carrillo en el estado de Morelos en una de las casas de su propiedad; y también se encontraba ahí el arabito Jesús Bitar Tafich —respondió Andrade Bojorgez.

Jesús Bitar fue el operador financiero más conocido de Carrillo Fuentes en Sudamérica. Lo detuvieron en julio de 1997 tras la muerte de El Señor de los Cielos, y se acogió al programa de testigos protegidos. Hoy es un próspero ganadero y poseedor de franquicias de gasolineras de Pemex en la Laguna, Durango. No sólo eso, también es uno de los proveedores del sistema de la Alianza para el Campo pagado con recursos públicos. Cuatro años después del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, Bitar Tafich declaró en la PGR que Jorge Carrillo Olea era artiigo de Amado Carrillo Fuentes. A pregunta expresa, el general lo niega.

A las tres de la mañana del 25 de mayo de 1993, Amado Carrillo recibió una llamada en una de sus residencias de Cuernavaca, Morelos.

    —¿El señor está despierto? —dijo ni más ni menos que Javier Coello Trejo, ex subprocurador de Lucha Contra el Narcotráfico
 en la gestión del procurador Enrique Alvarez del Castillo—. Pregúntele si puede recibirme mañana.
    —Dile que venga ahorita —pidió Amado.
    Entretanto, El Señor de los Cielos le ordenó a El Güero Palma que detuviera dos toneladas de cocaína en El Salvador que iban a traer a México por ferrocarril, y que se comunicara con la gente que estaba vigilando a El Chapo. A las cinco de la mañana, Coello Trejo llegó solo. Amado seguía en compañía de su abogado Aguilar Hernández, Bitar Tafich y Héctor Palma Salazar.
  
 —Acabo de hablar con el subprocurador de la PGR en Jalisco [Antonio García Torres],
es sumamente urgente entregar a El Chapo —dijo Coello Trejo.

No habría mejor momento para deshacerse de El Chapo Guzmán sin derramar sangre. Era una buena oportunidad, pero Amado Carrillo Fuentes sabía que Guzmán Loera no había matado al cardenal ni había tenido nada que ver en el asunto de acuerdo con la información que había recabado. Sólo quería saber una cosa antes de entregar a su hombre:
    —¿Quien mató al Cardenal? —le preguntó Amado a Coello Trejo.
    No hubo respuesta, sólo el buen consejo de que era mejor no averiguarlo.
    —Ahora es tiempo de contestar lisa y llanamente: ¿sí o no?
—lo apresuró Coello Trejo.
    La suerte de El Chapo Guzmán estaba echada.



miércoles, 25 de marzo de 2015

"Todo empezó con la captura de El Chapo"

México (EL UNIVERSAL).- La noche cae en la ciudad de La Paz, una urbe que, a pesar de ser un destino turístico lejos del mar, es muy oscura. Esta noche las calles lucen desoladas, los agentes municipales bromean, dicen que tuvieron tanto miedo antenoche, que ni los jóvenes adictos de las colonias se reúnen en las canchas o parques.

Los policías se refieren a una de las balaceras más intensas registradas en La Paz, desde que comenzó esta ola de violencia hace nueve meses.

Ocurrió en El Santuario, cuando sicarios a bordo de una camioneta blanca se enfrentaron a balazos y granadas contra las Fuerzas Armadas. Decenas de familias debieron ser evacuadas, porque los sicarios dejaron dos granadas que podrían explotar.

Todas las corporaciones se trasladaron al lugar, incluidos los oficiales con los que hoy abordamos esta unidad policiaca.

A pesar de las risas, los agentes se persignan. Es su ritual en esta nueva época. Antes no, antes había muy pocos reportes y se dedicaban a vigilar las colonias. Hoy llevan el rifle con la boquillas en la ventana, por si hay que disparar.

Desde que se incrementó la ola de violencia la policía municipal se ha dedicado a atender todos los reportes de la población que se ha vuelto paranoica: ven hombres sospechosos, los sonidos de cohetes nunca se habían parecido tanto a las detonaciones de un arma de fuego.

Al volante: el subdirector operativo de la policía municipal, Iván Sánchez. Ahora todas las noches tienen que coordinarse para realizar operativos en conjunto con las demás corporaciones que han llegado a resguardar La Paz. Y es que desde que detuvieron a Joaquín El Chapo Guzmán, dice, se desataron los hechos violentos.

“Ellos [los narcotraficantes] tienen sus divisiones, muchas veces hacen ruptura al interior, a los grupos delincuenciales les pegó esa situación. Al parecer hay gente que quiere venir a tomar posesión de otros territorios”, dice. El recorrido continúa por la ciudad: picaderos y casas de madera entre los cerros. Una persecución de narcomenudistas que están vendiendo en un parque de la ciudad y el reporte de detonaciones de armas de fuego, que al final resultó falsa.

Sánchez habla de Dios, de cómo ningún agente ha muerto, aún, en este nuevo campo de batalla. “Descabezados, decapitados, cortadas en sus propios miembros, narcomensajes, es lo que nos ha tocado ver”.

El subcomandante operativo cree que la ola de violencia podría haber recrudecido, porque era un lugar muy tranquilo y tal vez lo ven como una parte que la quieren explotar.

La Paz, una ciudad entre dos mares, el Océano Pacífico y el Golfo de California. Sinaloa a un costado y Estados Unidos al norte.

“Sí, tal vez es una vía alterna, para hacer algunos conductos. Por la misma geografía queda arriba la parte norte y los dos océanos”.

Hoy en La Paz al escuchar la sirena de las patrullas los conductores de los autos se hacen a un lado apresurados y los ciudadanos voltean desesperados como tratando de encontrar un lugar donde resguardarse.

Se han convertido en un lugar, donde transitan más de 200 elementos de la Gendarmería, Patrulla, la Marina, el Ejército y las tres corporaciones policiacas de gobierno.

Hoy pareciese que La Paz ya no hace alusión a su nombre.





martes, 24 de marzo de 2015

Complicidad y Corrupcion con gobierno local no permitía detención de 'La Tuta': Felipe Calderón


“El grado de cobertura y complicidad de las entonces autoridades estatales le permitía a ese y a otros criminales operar con gran impunidad”, comentó el exmandatario. 
Morelia, Michoacán.- Luego de acompañar a Luisa María Calderón “Cocoa”, el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, aceptó que la complicidad entre el gobierno estatal y los grupos criminales en Michoacán fue el factor que impidió, por mucho tiempo, la captura de Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, líder del grupo criminal Los Caballeros Templarios.

“El grado de cobertura y complicidad de las entonces autoridades estatales le permitía a ese y a otros criminales operar con gran impunidad”, comentó el exmandatario al sostener un encuentro con representantes de los medios.

Durante el registro de su hermana como candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a la gubernatura de Michoacán, Calderón Hinojosa se mostró indignado por el hecho de que anteriores administraciones, encabezadas por el PRI y el PRD, hayan desviados recursos federales para que se ejercieron en otras cosas.