martes, 25 de noviembre de 2014

Difunden foto de "El Zorrillo" integrante de LOS ZETAS en Mante

"La foto corresonde al ZORRILLO ... el mes pasado se escapo de Semar y PF, asi como son valientes con los civiles, con las Fuerzas Armadas son unas viejas, corren despavoridos, les tienen pavor, se escondia donde los Federales mataron al Pampers, otro delincuente perteneciente a los mugrozozzz, en el ejido Chapultepec, atras del negocio de materiales el Arabe, a un lado del campo de futbol,... corrió como niña cruzo el canal y de ahi se escondio en el rio, es una choza de enjarre donde vivia con el papá del Pampers, el los protege y les sirve de guarida a toda lo bola de mugrozozzz, para referencia en el frente de la casa tienen un altar a la Santa Muerte, segun presume de que varias veces se ha escapado de la ley, como no va ha ser si corre mas que un coyote con miedo,... no tarda en caer esa lacra".

El Zorrillo, integrante del cartel local, relacionado a secuestros, familiar de el ya han sido detenidos, en situaciones en las que este personaje ha liderado el secuestro de personas de otros municipios dentro del área de Mante,




lunes, 24 de noviembre de 2014

Difunden imagen de "El Chuky" sicario de LOS ZETAS

"Le dicen El Chuky" y trabaja como sicario para LOS ZETAS vive en la colonia Nacional colectiva 1 etapa ...espero te sirva esto".



¿Qué comen el Chapo Guzmán y Abarca en la cárcel?

José Luis Abarca, ex alcalde de Iguala, y presunto responsable de la desaparición y muerte de varios estudiantes normalistas de Ayotzinapa, se suma a la lista de presos famosos que se encuentran recluidos en el penal del Altiplano.
Quizá el prisionero más famoso de esta cárcel es Joaquín Guzmán Loera, el 'Chapo' Guzmán, quien desde el 22 de febrero regresó a la cárcel tras 13 años de permanecer como prófugo de la justicia.
El 'Chapo' Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa, se encuentra recluido en el Penal de Alta Seguridad del Altiplano, ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez en el Estado de México.
El 'Chapo' y los otros reos que se encuentran presos en el Centro Federal de Readaptación Social del Altiplano reciben diariamente tres comidas, las cuales "tienen un óptimo balance nutricional y los mejores estándares organolépticos".
Así lo aseguró la desaparecida Secretaría de Seguridad Pública Federal en respuesta a una solicitud de información con folio 0002200052612, con fecha del 14 de mayo de 2012.
En dicha solicitud, la dependencia informa que las comidas que reciben los presos es preparada con productos de la más alta calidad.
 FRAGMENTO DE LA RESPUESTA DE LA SSP FEDERAL
Al respecto, la Coordinación General de Centros Federales informó en la solicitud de información No. 3670000029014 que "durante el periodo de enero del 2010 a julio del 2014, únicamente se registró una aparente huelga de hambre al inicio del segundo semestre del 2014, cuando un grupo de internos recluidos en el Centro Federal de Readaptación Social No. 1 Altiplano se negó a tomar los alimentos que se proporcionan en el área del comedor, sin embargo, adquirían y consumían los comestibles que están a la venta en la tienda de esa Institución Penitenciaria Federal".
Según información de la información de la otrora SSP y actual Comisión Nacional de Seguridad, éste es un ejemplo del menú que reciben los presos del Altiplano:
LUNES
  • Desayuno: Café, té, huevo en salsa de pasilla, tortillas, pan dulce y gelatina.
  • Comida: agua de sabor, sopa de pasta con zanahoria, arroz con plátano, carne de cerdo en salsa verde con calabacitas, frijoles, tortillas, manzana.
  • Cena: café, té, papas con longaniza, tortillas, pan dulce y mazapán.
MARTES
  • Desayuno: café, té, calabacitas a la mexicana con queso panela y grano de elote, tortillas, pan dulce, flan.
  • Comida: agua de sabor, sopa de pasta con champiñones, arroz con poblano, fajitas de pollo, frijoles, tortillas y manzana.
  • Cena: cafe, té, marina de queso panela y una barra de trigo con amaranto.
MIÉRCOLES
  • Desayuno: café, té, caldo tlalpeño, tortillas, pan dulce, gelatina.
  • Comida: agua de sabor, crema de chayote, arroz con ejote, bistec a la mexicana, frijoles ,tortillas, plátano.
  • Cena: atole de sabor, torta de jamón con queso, galletas y un paletón.
JUEVES
  • Desayuno: café, té, jamón ahumado de pavo a la plancha, ensalada de verduras, tortillas, pan dulce, gelatina.
  • Comida: agua de sabor, sopa de pasta con zanahoria, arroz con plátano, carne de cerdo en pasilla, frijoles, tortillas y manzana.
  • Cena: café, té, quesadillas poblanas, ensalada verde, pan dulce, mazapán.
VIERNES
  • Desayuno: café, té, huevo en salsa verde, pan blanco, barra de trigo y flan.
  • Comida: agua de sabor, sopa de pasta con chayote, arroz con elote, romeritos en mole, frijoles, tortillas y guayaba.
  • Cena: café, té, ceviche de soya, galletas, pan dulce y una palanqueta.
SÁBADO
  • Desayuno: café, té, queso panela a la plancha, frijoles, pan dulce, gelatina.
  • Comida: agua de sabor, sopa azteca, arroz con chícharo, filete a la veracruzana, frijoles, tortillas, melón.
  • Cena: café, té, pizza, galletas, tamarindo.
DOMINGO
  • Desayuno: café, té, quesadilla de chorizo, frijoles, tortillas, pan dulce, gelatina.
  • Comida: agua de sabor, sopa de lenteja, arroz con zanahoria, pollo frito, ensalada de verduras, frijoles, tortillas y manzana.
  • Cena: café, té, huevo con jamón, tortillas, pan dulce y galletas.
La primera vez que fue detenido, en 1993, Guzmán Loera fue recluido en el Penal del Altiplano. Ahí, las autoridades mexicanas lo presentaron e incluso organizaron una conferencia de prensa donde el 'Chapo' respondió algunas preguntas de los reporteros.



domingo, 23 de noviembre de 2014

“La Tuta” y el gobierno federal hicieron un pacto, acusa exalcalde michoacano

El exalcalde de Tepalcatepec, Michoacán, Guillermo Valencia, acusó que el gobierno federal y Servando Gómez Martínez La Tuta, hicieron un pacto.

Valencia señaló que es evidente que el líder de Los Caballeros Templarios goza de protección gubernamental porque les hizo bien la chamba a algunos políticos.

El exedil dijo que la protección que tiene Gómez Martínez se debe en parte a los videos que La Tuta grabó y que han estado saliendo a la luz.

Señala que a muchos políticos, por ejemplo, les estorbaba el exgobernador interino Jesús Reyna y encontraron una forma de encontrarlo de en medio.

Valencia consideró que los operativos policiacos que han realizado fuerzas federales y estatales en Michoacán son suficientes para haber dado ya con el paradero del líder templario.

Acusó que el comisionado Alfredo Castillo y su equipo no quieren limpiar Michoacán ni acabar con el crimen organizado, pues lo que pretenden es sólo posicionar a un grupo político para seguir teniendo el poder.

Sin embargo, se negó a comentar qué grupo político ha sido favorecido por Castillo y dijo que en su momento presentará pruebas.



sábado, 22 de noviembre de 2014

"Los tenemos en la Cueva del Diablo..."

Esa madrugada del miércoles pasado el sicario ya había bebido los suficientes mezcales para comenzar a fantochear.

—"Nos los llevamos a la "Cueva del Diablo". Matamos a los más bravos y a los otros los tenemos ahí" —balbuceó frente a sus compañeros, un grupo de tipos de mala pinta. Hablaba de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

En la mesa de al lado, un cliente solitario aguzó el oído para agarrar todos los detalles del relato. Había mucho que escuchar: La lengua se le había soltado al matón a sueldo en esa cantina de poca monta de Iguala, donde más de uno sabe que es de sentido común callar para mantener la cabeza pegada a los hombros, aún ahora, con la ciudad tomada por los federales.

Pero nuestro sujeto, aceitado por los mezcales, descartó toda regla de discreción. O dijo lo que sabía, o comenzó a imaginar cosas.

—"Los subimos a dos camiones de pescado y luego nos los llevamos en lanchas por el Balsas. Tenemos vivos a la mitad, en la cueva" —contó. Sus compañeros escuchaban atentos.

El sicario, o quien quiera que fuera, decía trabajar para "Los Guerreros Unidos". No era —y quedaba muy claro— un tipo prudente, menos con la guerra que se ha desatado con "Los Rojos" y con agentes de inteligencia por todos lados.

Vaya, medio Cisen se encuentra en el estado. Pero con solo una botella encima acababa de soltar la sopa a sus amigos de farra.

Dio varios detalles: la noche del 26 de septiembre balearon a tres en Iguala y luego tomaron camino hasta la presa El Caracol de madrugada, en una carretera que serpentea entre la montaña y que termina casi junto al agua.

Después de transportarlos en lanchas río abajo, a los muchachos se les había hecho marchar en fila india en la selva. No todos llegaron. Algunos murieron asesinados en el camino, sus cuerpos fueron lanzados por la borda.

El relato seguía con más detalles. La cueva en la que los tenían retenidos estaba a una hora y media en barco de Acatlán, en una localidad conocida como Acatlancillo, cerca de una cascada sin nombre. Más de la mitad de los normalistas seguían ahí, atrapados, bajo la custodia de una recua de narcos.

—"Están vivos" —insistió el sicario.

Y así, de súbito, el secreto mejor guardado de México se ventilaba en un bar, escapándosele a un tipo con tragos de más. A unos metros, en la mesa contigua, el cliente de oídos agudos, que en realidad era un policía comunitario de la Unión Popular de Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg), dio las gracias a la mesera, pagó su trago y regresó a su campamento con la primicia.

En la búsqueda de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, un misterio que ha desafiado al Estado mexicano y al gobierno federal durante más cuatro semanas, había un nuevo, aunque poco probable y hasta disparatado rastro.

Pero la desesperación lleva a buscar en donde sea. A las fosas de Iguala, las de Cocula y los huesos sumergidos en el río San Juan se añadía la pista más extraña hasta el momento.

Invención o no, el relato fantástico fue tomado en serio en varios niveles, incluidos los oficiales. Abría la posibilidad de hallar con vida a estudiantes que hasta entonces habían sido buscados en pretérito, solo en fosas. Se trataba de algo tan sencillo como esperanza, de aquello que si no existe es reemplazado por la muerte, según define el antropólogo Michael Taussig.

“Sin la esperanza lo que queda es la muerte. La muerte del espíritu. La muerte de la vida, donde ya no hay sentido de regeneración o renovación”, sostiene.
Está muriendo de hambre

La Upoeg lleva un mes de trabajos casi heroicos. No vuelven a casa desde septiembre. Nadie les paga y tienen que racionar la gasolina. De día mal comen y de noche, cuando pueden, duermen en un campamento en el zócalo de Iguala.

Son como sabuesos alocados: andan por brechas y sierras donde nadie en su sano juicio se metería y en ese trajín han descubierto varias fosas con cuerpos. Han sido más eficientes que muchos criminalistas entrenados.

Pero comienzan a sufrir el desgaste de la búsqueda. Su ropa se ve sucia. Sus vehículos lucen más destartalados y polvosos de lo habitual, que ya es decir mucho.

Encima, varias esposas están sumamente molestas por la larga ausencia de sus hombres, que hace cuatro semanas se fueron a tratar de encontrar a los jovencitos de Ayotzi armados de machetes e imbuidos de un primordial sentido de justicia.

“Mi esposa me regañó el otro día, que cómo es que dejaba a mi familia, que me ponía en riesgo, que los ponía en peligro y yo le dije ‘¿y a la familia de esos chicos, qué? ¿A ellos quién los ayuda a encontrar a sus hijos?’”, dice Lucas Pita, un igualteco que dejó todo por ir a la búsqueda de los normalistas.

Es una opinión ampliamente extendida entre sus compañeros. “Vamos a encontrarlos vivos”, promete Crisóforo García, uno de los comandantes.

Pero no han encontrado nada. O lo que han hallado —en las fosas de Iguala—, aún no ha sido plenamente identificado. En tanto, con el paso de los días las provisiones ya comenzaron a escasear.

“Ojalá nos comiencen a apoyar los empresarios con gasolina. Es muy difícil trasladarnos de una comunidad a otra todos los días”, sostiene Lino Ponce, asistente de Bruno Plácido, líder y creador de la policía comunitaria guerrerense, que desde hace casi dos años mantiene su propia guerra contra la delincuencia organizada en varios municipios de Guerrero.

Desde que se involucraron en el caso de los normalistas de Ayotzinapa, los comunitarios de la Upoeg andan a la caza de pistas donde puedan encontrarlas, como todos unos detectives tropicales.

Cualquier dicho, cualquier rumor, es digno de ser revisado. Una fosa en el cerro: hay que ir. Una casa de seguridad en el pueblo: hay que revisarlo. Ropa en la montaña: puede ser de los chicos.

“A estas alturas hay que descartar toda posibilidad”, dice don Migue, uno de los líderes de la columna estacionada en Iguala, donde han establecido una base de operaciones. Se trata de un campamento de casas de campaña al que a diario llegan datos y versiones.

Fue así como esta semana les llegó el rumor de la "Cueva del Diablo" y una misión se organizó al Nuevo Balsas, en uno de los confines más remotos de Guerrero, en la presa de El Caracol.

El dato les resultó tan interesante que los comunitarios se acercaron a la Gendarmería, que por estos días ya está en Guerrero, con una petición:

-¿No prestan algunos hombres y helicópteros para ir a la cueva?

La Policía Federal, tan hambrienta y desesperada por encontrar pistas como la Upoeg dijo "sí".

¿Qué tiene que ver el diablo?

Muchos lugares tienen su "Cueva del diablo". Son sitios que se prestan al mito y que generalmente involucran a un demonio que habita en su interior, donde lleva almas robadas.

Una interpretación antropológica dicta que la caverna inconscientemente es asociada con una entrada al inframundo y, por ende, con la maldad. De ahí la replicación del mito en varios estados y países. En Iztapalapa hay una. En Mazatlán, otra. En Veracruz hay al menos dos. Alemania tiene la suya. Hay en Florida, Bulgaria, Brasil, Japón y Australia.

En Guerrero hay dos. La que nos atañe y que de alguna manera se filtró al tema Ayotzinapa, se encuentra cerca de Nuevo Balsas, a unos 30 kilómetros de Cocula, donde la Procuraduría General de la República realiza peritajes en un tiradero a cielo abierto y en el río San Juan. En ambos han sido hallados restos óseos y osamentas.

El jueves pasado, eran las 12 del día y una larga columna de gendarmes y comunitarios esperaba en el embarcadero de Nuevo Balsas a que un helicóptero Blackhawk terminara las labores de reconocimiento en el área circundante a la "Cueva del Diablo".

Los federales iban armados hasta los dientes. La Upoeg llevaba varas y machetes.

Formados junto a los botes, los gendarmes escucharon la advertencia de su comandante. “Hay que estar precavidos”, les dijo. “No hay condiciones en esa zona. Hay mucho plantío de mariguana y amapola”.

En un mapa, los federales trazaron las siguientes coordenadas: latitud 17 grados, 55 minutos, cero segundos norte por longitud 99 grados, 58 minutos y 30 segundos oeste.

"La Cueva del Diablo" estaba trazada en un punto rojo, pero esta es otra historia que conoceremos mañana...



Decomisan a Los Templarios 36 propiedades con valor de $140,000,000.00

El comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, dio a conocer hoy el aseguramiento de 36 propiedades en la región de la Costa, entre casas, ranchos, negocios y un complejo turístico, con valor de 140 millones de pesos que presuntamente eran utilizados por los Caballeros Templarios para sus actividades delincuenciales.

En conferencia de prensa realizada en la Casa de Gobierno, el funcionario federal aseguró que dicha acción representa un “golpe severo” a las finanzas del grupo delictivo, luego de que su estructura operativa “prácticamente ha sido desmantelada”.

Con base en tareas de inteligencia, dijo que efectivos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) realizaron un operativo en la región de la Costa, donde aseguraron 22 propiedades, presuntamente utilizadas para la ejecución de actividades ilícitas con un valor estimado de 62 millones de pesos.

Asimismo, decomisaron una gasolinera en construcción con valor comercial estimado en un millón 300 mil pesos. Este negocio era, detalló, propiedad de Enrique Plancarte Solís y se encuentra ubicado en el kilómetro 3 de la carretera federal Lázaro Cárdenas- Morelia, a la altura de la tenencia de Guacamayas.

En el operativo también fueron aseguradas los siguientes bienes inmuebles: tres casas en la comunidad de Las Peñas, una de ellas de tipo residencial; 16 inmuebles propiedad de Pablo Toscano Padilla, identificado como El Quinientos o El Quinin, un personaje vinculado directamente con Servando Gómez Martínez La Tuta.

Entre esos bienes, dijo, se encuentran 11 casas habitación; dos ranchos con valor estimado de 12 y 15 millones de pesos cada uno; un complejo turístico en playa con valor estimado por 20 millones de pesos; una finca y un corral, ubicados en las tenencias de Caleta de Campos y Guacamayas, así como en las comunidades de Popoyuta, El Bejuco, Las Peñas, El Avillal, y en la ciudad de Lázaro Cárdenas.

Otro inmueble asegurado está ubicado en el kilómetro 32 de la carretera Lázaro Cárdenas-Chuquiapan, y era propiedad de Juan Tapia, gente cercana a Pablo Toscano, y a quien se tiene identificado como probable responsable de cobros de cuota y extorsiones a mineros en la región.

Este operativo se suma al realizado hace un par de meses en el que se fueron asegurados 14 inmuebles en el municipio de Tumbiscatío, propiedad de Servando Gómez con un valor comercial estimado en 78 millones de pesos, por lo que en su conjunto han asegurado a los Caballeros Templarios en la Costa, 36 propiedades con un valor comercial estimado de 140 millones 560 mil pesos.