martes, 25 de noviembre de 2014

Marina captura a Iván Archivaldo Guzmán "El Chapito", en Culiacán

Elementos de la Marina Armada de México perpetraron una serie de operativos en la ciudad de Culiacán desde la madrugada de este domingo, en donde se presume la detención de algunas personas, entre ellas, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias "El Chapito", versión que aún no ha sido confirmada por ninguna autoridad.

De acuerdo a la información los efectivos de la Armada durante la madrugada sitiaron Plaza Palacio, en la colonia Centro Sinaloa, en donde realizaron una serie de revisiones.

Además trascendió que los Marinos cerraron varias calles en la colonia Chapultepec, en donde también efectuaron algunas acciones.

Durante todo el día creció el rumor de que en estos operativos de las Marina, se dio la posible captura de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias "El Chapito", hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán, líder del "Cártel de Sinaloa", detenido también por la Marina en febrero de este año en un edificios de condominios en el puerto de Mazatlán.

Iván Archivaldo Guzmán había sido detenido por fuerzas federales en 2005, en Zapopan, Jalisco, por presuntamente realizar operaciones de lavado de dinero para el "Cártel de Sinaloa", pero recobró la libertad en 2008 al no poderle fincar culpabilidad alguna.

Al mismo tiempo los efectivos de la Armada mantienen vigilancia en varias casas de cambio ubicadas por El Mercadito, además trascendió la presencia de Marinos vestidos de civil en conocida clínica de Culiacán.



“El Vicentillo” delató a “El Chapo”: funcionario de la DEA

El espionaje de Estados Unidos en México vive uno de sus momentos más intensos. Un funcionario de la DEA asegura que hay “cientos de informantes infiltrados en todos los cárteles del narcotráfico” e incluso esa dependencia ha obtenido más resultados durante el gobierno de Peña Nieto que en el de Calderón. El mayor logro, confirma, fue la captura de El Chapo, conseguida gracias a las delaciones de Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo.

WASHINGTON.- La infiltración en los cárteles mexicanos por parte de la Administración Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y sus testigos protegidos ha sido la clave para capturar, en ambos lados de la frontera, a capos de la talla de Joaquín El Chapo Guzmán y Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy, entre otros, según se asegura desde el aparato gubernamental estadunidense.­

La DEA “tiene una lista de cientos de informantes infiltrados en todos los cárteles del narcotráfico de México”, dice a Proceso un alto funcionario del Departamento de Justicia de aquel país, quien condicionó la entrevista a que se le mantuviera en el anonimato, debido a que mencionaría “información confidencial”:

“Por ejemplo, sin la información que proporcionó en Chicago (Jesús) Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, no hubiese sido posible capturar en México al El Chapo­ y a otros narcotraficantes importantes.”

Tradición inalterable en los manuales de operación de las agencias federales de seguridad y espionaje de Estados Unidos, el reclutamiento de informantes dentro de las filas del crimen organizado, la diplomacia y grupos terroristas internacionales no ha sido la excepción en México.

“En el gobierno del expresidente Calderón no tuvimos mucho éxito con los informantes, tenían miedo; pero a partir de la extradición –a Estados Unidos– de Zambada Niebla (el 18 de febrero de 2010), todo cambió”, apunta el funcionario.

El Vicentillo –hijo de Ismael El Mayo Zambada, ahora dirigente absoluto del Cártel de Sinaloa– fue capturado en marzo de 2009 en la Ciudad de México por militares mexicanos y amplió su cooperación con la DEA al llegar extraditado a Estados Unidos.

“Zambada Niebla, antes de ser detenido, ya cooperaba con la DEA, pero cuando llegó a Chicago nos sorprendió que estuviera todavía más dispuesto a proporcionar información sobre las operaciones del Cártel de Sinaloa y de grupos enemigos del que ahora comanda su padre”, puntualiza el funcionario del gobierno de Barack Obama.

El Vicentillo se convirtió en testigo protegido de la DEA a cambio de que se le diera una sentencia máxima de 15 años de cárcel (Proceso 1947). En contraparte, el Departamento de Justicia le atribuye por lo menos 80% de responsabilidad en la captura del Chapo Guzmán, que marinos llevaron a cabo el 22 de febrero de este año en Mazatlán, Sinaloa.

“Los datos que dio El Vicentillo fueron clave para conocer los movimientos tácticos del Chapo y su escolta. Zambada Niebla dio una lista con los nombres de las personas más cercanas al capo y eso ayudó a que pudieran interceptarse sus números de celular y otros métodos de comunicación. Casi todos esos datos se compartieron con el gobierno de México, que finalmente lo atrapó”, destaca el entrevistado.

Zambada Niebla todavía no ha sido sentenciado. El Departamento de Justicia y la Corte Federal del Distrito Norte en Chicago siguen trabajando en el fallo, que pronto se dará a conocer. De hecho, el gobierno de Obama advierte que este “testigo protegido” es un “activo” de información muy valioso, que incluso está colaborando para poder capturar a su propio padre, El Mayo Zambada.

“Se puede creer o no, pero en el crimen organizado las lealtades no son un credo muy respetado, que digamos. En dos ocasiones recientes (en la sierra de Durango ambas) estuvimos, junto con el gobierno mexicano, muy cerca de atrapar al Mayo. Como dicen en México: le estamos pisando los talones”, expresa el funcionario del Departamento de Justicia.

La diferencia en el rubro de informantes y testigos protegidos de la DEA entre el gobierno de Calderón y el de Peña Nieto es que los criminales se dieron cuenta de que, como al Vicentillo, les sale más redituable cooperar con las autoridades de Estados Unidos que con las mexicanas. Incluso, en caso de ser extraditados, delatar y traicionar a sus compinches les puede facilitar la condonación de algunos de sus delitos.

“Delincuentes como El Vicentillo nunca dejan de estar en contacto con gente del narcotráfico de México. Inclusive como testigos protegidos nosotros les ayudamos y alentamos a que mantengan esos lazos de comunicación, nos conviene”, admite.

El narcotraficante, gracias a dichos vínculos, consiguió “información muy importante” que sirvió para capturar a otros capos después de que cayera El Chapo. El funcionario se niega a dar los nombres de los traficantes capturados porque mucho de lo que ha dicho Zambada Niebla “es información clasificada”, aunque acota: “No se necesita la información, revisa las detenciones en México y en Estados Unidos después de que arrestaran al Chapo, pero sobre todo de los que pertenecen a grupos rivales del Cártel de Sinaloa”.

El 10 de abril de este año la DEA hizo oficial (después de que lo diera a conocer este semanario) que ya no habría juicio contra El Vicentillo.

La información que ha dado a la DEA el hijo de El Mayo Zambada es considerada por el Departamento de Justicia como uno de los éxitos más importantes en materia de inteligencia durante la lucha internacional contra el narcotráfico.

Consecuencias colaterales

El encargado de convertir en “testigo protegido” al Vicentillo y de convencerlo de dar información fue Jack Riley, entonces agente especial a cargo de la División del Medio Oeste de la DEA, en Chicago,

La labor de Riley para persuadir al capo y a los hermanos Pedro y Margarito Flores –operadores del Cártel de Sinaloa en Chicago y acusados de varios homicidios en Estados Unidos– de que aceptaran ser testigos protegidos a cambio de una condena más bondadosa también fue redituable para el agente de la DEA.

Por su trabajo en materia de inteligencia, Michele M. Leonhart, la administradora de la DEA, nombró a Riley jefe de Operaciones de Inteligencia de la dependencia federal antinarcóticos.

El 20 de octubre pasado, el exjefe de la DEA en Chicago inició su labor como encargado de todos los programas de espionaje, manejo de testigos protegidos e informantes a escala nacional e internacional, y de la cooperación en esta materia con gobiernos extranjeros como el de Peña Nieto.

En la DEA admiten que, “aunque suene irónico”, justo cuando el gobierno de Peña Nieto acotó la capacidad de operación de los 53 agentes que la dependencia estadunidense tiene en todo México, sus labores encubiertas han tenido más éxito y mejores resultados que cuando actuaban abiertamente, e incluso en operativos conjuntos con la Policía Federal, el Ejército y la Marina durante el gobierno de Calderón.

El ejemplo más reciente de esto es la captura de Juan Francisco Sáenz Tamez, El Panochitas, jefe del Cártel del Golfo, ocurrida el 9 de octubre en Edinburg, Texas. Con tan sólo 23 años de edad, El Panochitas asumió el liderazgo del Cártel del Golfo después del arresto de Mario Ramírez Treviño, en 2013.

Sáenz Tamez escaló muy rápido en el Cártel del Golfo. Primero trabajó como halcón,­ luego como contador y jefe de plaza, y finalmente fue su dirigente. “Gracias a la celeridad de las acciones de la DEA y de nuestros aliados locales, pudimos identificarlo y detenerlo bajo un operativo seguro, aquí en Estados Unidos”, señaló Leonhart en un comunicado que se dio a conocer 12 días después de la captura de ese hombre.

Durante varios días la DEA mantuvo en secreto los detalles del arresto del narcotraficante originario de Camargo, Tamaulipas. El entrevistado explica: “Un informante que tenemos en el Cártel del Golfo habló a la DEA cuando El Panochitas entró a Texas. Desde que cruzó la línea lo siguieron agentes de la DEA y se le capturó cuando hacía compras”.

–¿Por qué no se dio a conocer esto el día que lo detuvieron? –se le pregunta.

–Porque no estaba solo, llegó con uno de sus lugartenientes, cuyo nombre no te daré, quien se nos escapó en un auto con el cual cruzó la frontera (hacia México) y porque inmediatamente después de ser esposado, El Panochitas se ofreció a darnos información, incluso sin que los agentes de la DEA se la pidieran. Por eso el retraso en dar a conocer oficialmente su arresto: Su deseo de cooperar se tenía que notificar al juez Zack Hawthorn, de la Corte Federal de Distrito Este en Texas –responde.

La sentencia que reciba Sáenz Tamez será benévola, según el funcionario. El cabecilla del Cártel del Golfo está acusado de delitos relacionados con el narcotráfico y lavado de dinero en Florida, Ohio, Michigan, Mississippi, Louisiana, Pensilvania, Tennessee, Maryland, Georgia y Washington DC.

Al entrevistado se le pregunta sobre la captura de Héctor Beltrán Leyva, El H, y la del Viceroy, pero se abstiene de responder porque, argumenta, estos capos no han sido extraditados a Estados Unidos. El H fue arrestado el 1 de octubre pasado en San Miguel de Allende, Guanajuato. Siete días después, el 9 de octubre, en Torreón, Coahuila, fue detenido El Viceroy en un operativo durante el cual no se hizo un solo disparo, en parte porque el capo ya estaba jubilado del mando del Cártel de Juárez.

“Pregúntale a las autoridades de México quién ayudó con información para que capturaran a Carrillo Fuentes”, dice el funcionario.

–Mejor dígamelo usted.

–A mí no me corresponde, pero lo único que te puedo decir es que su apodo ocupa la octava letra del abecedario.

De acuerdo con el gobierno estadunidense, incluso la captura del H se logró por medio de datos proporcionados por informantes de la DEA en México. Esas filtraciones fueron compartidas con la PGR, la Secretaría de Gobernación y la de Defensa.

“Es un nivel de intercambio de información sin precedente, que nos conviene. Confiamos, por ello, que pronto habrá nuevas capturas gracias a los informantes y a los testigos protegidos”, concluye.



“El Niño Popis”, nuevo líder de Los Rojos en Guerrero

Omar Cuenca Ramírez, El Niño Popis, es el nuevo jefe de la organización criminal de Los Rojos.

El presunto líder de Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias Salgado, declaró lo anterior ante la Procuraduría General de la República (PGR).

De acuerdo con el expediente 100/2014 del Juzgado Primero de Distrito en Procesos Penales de Matamoros, Casarrubias Salgado asegura que El Niño Popis asumió el control de ese grupo criminal, rival de Guerreros Unidos.

Casarrubias dijo al Ministerio Público que El Niño Popis goza de la protección de elementos de la Fiscalía y la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero y que el día en que ocurrió la desaparición de los 43 normalistas, había enviado a un grupo de sicarios a Iguala.

El grupo criminal Los Rojos toma ese nombre de su cabecilla original Jesús Nava Romero El Rojo, jefe de un clan que, como los Pineda Villa, estuvo asociado al Cártel de los Beltrán Leyva.

El Rojo fue de los hombres que acompañó y murió con Arturo Beltrán Leyva El Barbas, en el enfrentamiento donde fueron abatidos por la Secretaría de Marina en Cuernavaca, Morelos el 16 de diciembre de 2009.

En 2009, los hermanos Mario y Alberto Pineda Villa, apodados El MP y El Borrado, fueron ejecutados en Morelos.

Varios de los sobrevivientes de ambos grupos fueron perseguidos y encarcelados, como Leonor Nava Romero El Tigre y Salomón Pineda Villa El Molón.

Posteriormente ambas familias empezaron a rivalizar por el control delincuencial en distintos municipios de Guerrero e hicieron alianzas para tratar de combatir a sus rivales.

En dicho expediente se menciona que La Familia Michoacana coincidía con los Rojos en un objetivo: combatir a los Guerreros Unidos. Éstos, a su vez, conservaron algunas alianzas con grupos locales que trabajaron para los Beltrán Leyva.

El liderazgo de Omar Cuenca aparentemente surgió a raíz de que los hermanos Nava Romero fueron diezmados por las detenciones, al mismo tiempo que consolidó su alianza con El Carrete, sobrino de Alfonso Miranda, diputado del Partido del Trabajo en Morelos.



Misma estrategia, igual resultado: un país violento

Militarizar las funciones de seguridad pública fue una estrategia del gobierno calderonista, y el fallido resultado está a la vista: México es ahora uno de los países más violentos e inseguros del mundo. Pese a ello, el gobierno de Enrique Peña Nieto aplica exactamente la misma receta y el resultado es el obvio: más violencia, más inseguridad.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Pese al fracaso de su antecesor para contener violencia e inseguridad en el país, el presidente Enrique Peña Nieto mantiene la misma estrategia de seguridad de Felipe Calderón: Militares en las calles, cacería de capos del narcotráfico, creación de nuevos cuerpos policiales y un incremento permanente del presupuesto para el aparato de fuerza del Estado.

El resultado, según distintas mediciones internacionales: Entre el sexenio pasado y el actual México se ha convertido en uno de los países más violentos del mundo. El Instituto para la Economía y la Paz (IEP), ONG internacional que ha desarrollado el Índice de Paz Global (IPG), asegura que la nuestra está entre las 10 naciones con mayor retroceso en cuanto a seguridad de sus habitantes.

Ante la imparable violencia, la respuesta de Peña Nieto ha sido la idéntica que la de Calderón: Sacar a los militares de sus cuarteles para cumplir funciones de seguridad pública, ya sea en operativos castrenses o con efectivos vestidos de civil en funciones de secretarios de Seguridad Pública de estados y municipios.

Como Calderón con sus operativos conjuntos de Ejército, Marina y Policía Federal en los estados que en su momento tenían los niveles más altos de violencia, como Chihuahua y Michoacán, Peña Nieto ha hecho lo mismo en Tamaulipas y el Estado de México. Lo único que ha cambiado es el nombre: Ahora son operativos de seguridad.

Lo mismo ha pasado con la detención de cabezas del narcotráfico. En sus casi dos años de gobierno Peña Nieto ha detenido a Joaquín El Chapo Guzmán; a Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy; a Héctor Beltrán Leyva, El H; y a Miguel Ángel Treviño Morales, El Z-40, y ha desmantelado a Los Caballeros Templarios, aun sin haber capturado a su líder Servando Gómez, La Tuta.

Pero la violencia no cesa.

Gendarmería sin objetivos

“El actual gobierno prácticamente ha mantenido la misma política de seguridad que el sexenio pasado”, asegura María Elena Morera, presidenta de la ONG Causa en Común. “El principal error del actual presidente ha sido creer que con no hablar del tema y con más coordinación institucional se iba a avanzar en la seguridad”.

En Guerrero, ejemplifica, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP, dependiente de la Secretaría de Gobernación), apostó a la coordinación pese a todas las muestras en contrario.

“En varias ocasiones expresamos en el SNSP que no se podía trabajar con el ahora gobernador con licencia, Ángel Aguirre, porque no se tomaba en serio el tema de la inseguridad en su estado. Pero ellos nos insistían en que sí se podía trabajar con él”, dice.

En entrevista el jueves 13, añade que la propuesta de Peña Nieto de crear una Gendarmería Nacional no tenía sustento ni objetivos claros respecto a lo que iba a hacer frente a las funciones de la Policía Federal y de las Fuerzas Armadas. “No estaba claro qué se buscaba, por eso quedó como una división más de la Policía Federal”.

Con la Gendarmería Nacional a Peña Nieto le pasó lo mismo que a Calderón con su proyecto de Cuerpo de Fuerzas de Apoyo Federal que quería tener dentro del Ejército. Contrario a la Constitución, Calderón pretendía el manejo directo de esa nueva fuerza.

Peña Nieto también vio frustrada su idea original respecto a la Gendarmería Nacional, pues nunca dejó en claro qué pasaría con la Policía Federal, la principal apuesta de Calderón para la seguridad pública, aunque con el expresidente, dice Morera, “el problema con la Policía Federal fue crear una corporación muy grande y sin controles, tanto internos como externos”.

La propuesta inicial de Peña Nieto de crear un nuevo cuerpo con 50 mil hombres para sustituir a los militares en labores policiacas devino en una mera división más de la Policía Federal (PF) con cinco mil efectivos.

La Comisión Nacional de Seguridad (CNS), de la cual depende la PF, ha asegurado que se trata sólo de sus primeros efectivos, cuyo número podría duplicarse en los próximos años.

Imposibilitado de crear esa nueva fuerza, Peña Nieto ha buscado otra salida: Una policía militar y de “fuerzas civiles” con formación castrense en los estados. Contrariamente al dicho de Peña Nieto de que los militares regresarían poco a poco a sus cuarteles, el Ejército y la Marina van ocupando cada vez más espacios en las funciones de seguridad pública.

El anuncio más reciente es la creación de una Policía Militar en el noreste de México. El pasado lunes 10 se inició en la VII Zona Militar –en el municipio nuevoleonés de Escobedo– la construcción de lo que será la sede de la Policía Militar que se desplegará en Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y San Luis Potosí para vigilar la explotación de hidrocarburos, pero también para mantener el orden público.

El secretario de la Defensa, general Salvador Cienfuegos Zepeda, aseguró que ese nuevo cuerpo, integrado por tres mil 200 soldados, será “para la defensa sectorial, para adecuar una división territorial de acuerdo a prioridades de orden, para reforzar fronteras y apoyar la función de cuerpos policiales en lo que se realiza su reestructuración”.

Se dividirán en cuatro batallones de 800 soldados cada uno y en un año empezarán su despliegue por los municipios de los cuatro estados. Se trata de una iniciativa federal que estima un gasto de 420 millones de pesos, aportados por la Secretaría de la Defensa Nacional, los gobiernos de los cuatro estados y algunos municipios y empresarios de la región.

Morera asegura que Peña ha repetido el mismo error de Calderón: “No por ser militares van a ser mejores policías, sobre todo porque no están preparados para funciones de seguridad pública, sino de defensa nacional”.

La supersecretaría

En otra coincidencia con su antecesor en materia de seguridad, Peña Nieto recurrió a Monte Alejandro Rubido García, uno de los principales colaboradores del secretario de Seguridad Pública del sexenio pasado, Genaro García Luna.

En su primer año de gestión, Peña Nieto lo hizo secretario ejecutivo del SNSP, instancia creada por el gobierno de Ernesto Zedillo en 1995, en busca de una política pública coordinada en los tres niveles de gobierno. En marzo de este año lo puso al frente de la CNS, sustituta de la Secretaría de Seguridad Pública que operó sólo durante los gobiernos del PAN.

La diferencia con Calderón es que Peña Nieto decidió centralizar las funciones de seguridad pública en la Secretaría de Gobernación (Segob), en un esquema similar al que tuvieron los anteriores gobiernos del PRI.

Rodrigo Elizarrarás, politólogo y coordinador del Programa de Seguridad y Justicia de la ONG México Evalúa, aseguró que la centralización no es el mejor camino para atacar la inseguridad, la violencia y la delincuencia.

El espacio local urbano es el ideal para identificar los problemas de seguridad, pero en México es donde existen las mayores carencias, desde la disponibilidad de información hasta una presencia institucional adecuada, señaló.

“Parece que los esfuerzos actuales van en el sentido equivocado, hacia una mayor centralización de la política de lucha contra la inseguridad”, escribió en el artículo “Ciudades: hacia un nuevo enfoque en seguridad” publicado el jueves 13 en la página electrónica de México Evalúa.

Reparto presupuestal

La centralización se refleja en cómo el gobierno de Peña Nieto ha dispuesto de los recursos federales en materia de seguridad. La más beneficiada ha sido la Segob por la concentración de funciones en seguridad, incluida la de atención a víctimas de la violencia.

En el Presupuesto de Egresos para 2015, la Cámara de Diputados aprobó la noche del jueves 13 un gasto de 188 mil millones de pesos bajo el rubro presupuestal “México en Paz”, seis mil millones de pesos más que los programados para este año.

Una evaluación del gasto en seguridad proyectado por el gobierno de Peña Nieto para el próximo año, realizada por Juan Carlos Solís y Victoria Unzueta, asesores del grupo parlamentario del PRD, destaca la continuidad de la política de seguridad iniciada por Calderón. “El proyecto fiscal de 2015 privilegia, de manera contundente, las áreas que implementan acciones de coerción, las cuales han duplicado su gasto desde el año 2010 y hasta el 2015”.

Así como Calderón le dio prioridad a la PF, que pasó de seis mil a 35 mil integrantes en su sexenio, Peña Nieto lo ha hecho con la Gendarmería. En proporción, el Ejército, que tiene 90 mil efectivos para el combate al narcotráfico, no es la institución más favorecida con el presupuesto de seguridad, sino la Gendarmería y la Policía Federal, incluido su Servicio de Protección Federal.

Los asesores del PRD observan que mientras las áreas operativas del Ejército incrementan su presupuesto entre 3 y 4%, la Marina lo hace en 10%. En el caso de la Gendarmería, que este año tuvo un presupuesto superior a los seis mil millones de pesos, aseguran que se trata del cuerpo de policía más caro de México. “Estamos invirtiendo por cada gendarme más de un millón de pesos para el próximo ejercicio fiscal, cuando en cada soldado invertimos más de tres mil pesos año”.

En el caso de la Segob señalan que ejercerá 70% de los más de 77 mil millones de pesos en acciones de seguridad –pública y nacional– y sólo 0.87% en la defensa y promoción de los derechos humanos. En este pequeño porcentaje está incluida la Coordinación Nacional Antisecuestro, cuya asignación presupuestal es apenas de poco más de 79 millones de pesos. Para la atención a víctimas dispondrá de 186. 6 millones de pesos.

Como su antecesor, Peña Nieto tampoco le da importancia presupuestal a la prevención del delito. A pesar de que anunció que sería una prioridad, colocándola incluso en el organigrama de la Segob como una subsecretaría, para el próximo año sólo ejercerá 3.76% del presupuesto de la Segob, según la estimación de Solís y Unzueta.

De los más de 77 mil millones de pesos proyectados, la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana, a cargo de Roberto Campa Cifrián, no dispondrá ni de tres mil millones para sus programas de prevención del delito, combate a las adicciones y promoción de proyectos productivos, según esos cálculos.

Con tales prioridades de gasto y pese a que no deja de crecer el presupuesto para operaciones contra la delincuencia, México está ya considerado uno de los países más peligrosos del mundo.

Según el IEP, entre los gobiernos de Calderón y Peña Nieto México ha tenido un retroceso de 18% en el IPG, considerando diferentes variables, entre ellas el número de muertos por conflictos internos, el nivel del crimen violento, el número de homicidios, el número de policías, el número de desplazados, el presupuesto militar, el gasto policial y el número de fuerzas de seguridad privada. Sólo de un año a otro, México se ubicó en el lugar 138 de 162 países, según el índice dado a conocer en junio pasado (Proceso 1964).

El ÍPG fue retomado por el investigador Gabriel Fernández Espejel, del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados, en un texto que publicó en la página electrónica del centro, En Contexto, el 29 de octubre pasado.

Titulado “Índice sobre la paz global y en México”, el reporte refiere también que según la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito, las tasas de criminalidad en las zonas de conflicto en el país se triplicaron desde el comienzo de la llamada “guerra contra las drogas” de Calderón.

El IEP desarrolló un indicador particular para México y encontró que en los últimos diez años el país ha tenido un retroceso de 27% en su propio índice, debido sobre todo a los incrementos en la tasa de homicidios, de cerca de 40% entre 2007 y 2013; la ineficiencia del sistema judicial, donde 90% de los homicidios quedan impunes; el tráfico de armas y la corrupción de las fuerzas policiales y los servidores públicos.

Publicado cuando aún no entraba en operación la Gendarmería como una nueva división de la PF, el IPG señaló que no obstante la creación de ese nuevo cuerpo, se anticipan pocos avances en favor de la paz en México debido a que la estrategia central de seguridad es la misma que la del gobierno pasado.

Peor: Apuntó que el actual gobierno aún carece de una estrategia para enfrentar al narcotráfico, por lo que difícilmente se verá una reducción de los índices de criminalidad en el corto plazo.



Difunden foto de "El Zorrillo" integrante de LOS ZETAS en Mante

"La foto corresonde al ZORRILLO ... el mes pasado se escapo de Semar y PF, asi como son valientes con los civiles, con las Fuerzas Armadas son unas viejas, corren despavoridos, les tienen pavor, se escondia donde los Federales mataron al Pampers, otro delincuente perteneciente a los mugrozozzz, en el ejido Chapultepec, atras del negocio de materiales el Arabe, a un lado del campo de futbol,... corrió como niña cruzo el canal y de ahi se escondio en el rio, es una choza de enjarre donde vivia con el papá del Pampers, el los protege y les sirve de guarida a toda lo bola de mugrozozzz, para referencia en el frente de la casa tienen un altar a la Santa Muerte, segun presume de que varias veces se ha escapado de la ley, como no va ha ser si corre mas que un coyote con miedo,... no tarda en caer esa lacra".

El Zorrillo, integrante del cartel local, relacionado a secuestros, familiar de el ya han sido detenidos, en situaciones en las que este personaje ha liderado el secuestro de personas de otros municipios dentro del área de Mante,




lunes, 24 de noviembre de 2014

Difunden imagen de "El Chuky" sicario de LOS ZETAS

"Le dicen El Chuky" y trabaja como sicario para LOS ZETAS vive en la colonia Nacional colectiva 1 etapa ...espero te sirva esto".